ADRIÁN GÓMEZ LÓPEZ (3ºB)

Este libro se titula “los escarabajos vuelan al atardecer”, la editorial del libro escrito por María Gripe es SM.

Jonás Berglund, David Stenfäldt y Annika Berglund son unos niños del pueblo de Ringaryd que el 27 de junio, el día del cumpleaños de Jonás en el que sus padres le habían regalado un magnetofón. Fueron a las doce de la noche a la quinta Selanderschen. Se encontraron con un borracho llamado Natte que decía que la quinta Selanderschen estaba maldita y que no debían estar allí. No le hicieron caso porque, ya que David había soñado con aquella casa y tenía el presentimiento de que debían entrar e investigar dentro.  Las luces estaban encendidas y Jonás se subió para investigar lo que ocurría mientras lo contaba con su magnetofón. Había una señora y un hombre que estaban hablando de algo y Jonás grabó todo lo que pudo.

Al día siguiente se Annika y Jonás se despertaron y fueron con su madre. Ella les dijo que la señora que había visto Jonás debía de ser la señora Göransson y que esa señora se iba del pueblo porque no ganaba el dinero necesario para seguir viviendo en la quinta Selanderschen. Entonces Annika la dijo que la quería ayudar con algo y lo hizo regando sus plantas. Jonás al principio no quería pero al final aceptó ir con Annika y con David.

La señora Göransson les explicó lo que tenían que hacer con cada flor. También les dijo lo que no tenían que hacer en la casa, como por ejemplo, subir al piso de arriba, abrir la puerta a nadie…

Al día siguiente los tres niños estaban regando las plantas cuando descubrieron basura tirada por el suelo. En ella había una gran cantidad de cáscaras de huevo, latas, serrín, y una botella vacía de aguardiente. También  había latas de pintura verde como las de la escalera. Jonás miró hacia arriba y vio un objeto grande. Se lo dijo a David y a Annika y sin pedir permiso subió a verla. En ella había una llave y un papel en el que ponía cuarto de verano. Bajó y se lo dijo de nuevo a sus amigos. Estos le regañaron pero se quedaron intrigados por lo que subieron con él. Más tarde, investigando por la casa, encontraron una puerta en la que ponía “cuarto de verano” e intentaron abrirla, giraron la llave y la puerta giró. Entraron y vieron un cuarto vacío y tranquilo, en el había una ventana abierta por la que entró un escarabajo pelotero que se coló en hueco que había en el suelo. Jonás lo intentó coger pero el escarabajo no apareció. Jonás siguió buscando y en vez del escarabajo agarró una caja. La sacó y la abrió, vieron unas cartas que empezaron a leer. Algunas cartas eran de Emilie Selander, la antigua propietaria de la casa, otras cartas eran de Andreas Wiik, el novio de Emilie, y otras eran de Magdalena Ullstadius, amiga de los dos individuos. Se dividieron las cartas de forma que David leía las de Andreas, Annika leía las de magdalena, Jonás las grababa en su magnetofón, y las cartas de Emilie se turnaban a leerlas. En ellas se podía ver la vida de Andreas y la de Emilie. Magdalena era como la mensajera de los dos porque a ella la llegaban las cartas que se mandaban entre ellos, ya que el padre de Emilie no la dejaba verse ni contactar con Andreas. Tras leerse las cartas las volvieron a escuchar, en una de ellas hablaba de una estatua egipcia que Andreas le había mandado a Emilie para que la guardara y la tuviese de recuerdo de Egipto. También la mandó una flor para que se acordara de él. La flor era una especie nunca antes vista, y la pusieron el nombre de Selandria egyptica, en honor de Emilie Selander.

Mientras los niños leían las cartas, Jonás escuchó ruidos en la casa. De repente, les dijo que se callaran y sus amigos también escucharon unos pasos. Como el sonido de los pasos se hacía cada vez más intenso, se fijaron un poco un el pomo de la puerta. El pomo se giró y los tres jóvenes se escondieron detrás de la puerta. Cuando se abrió, los niños saltaron sobre el hombre. El desconocido echó a correr y Jonás le siguió. El hombre se metió en un Peugeot azul y Jonás le miró la matricula.la matrícula era: CSL 329.

Unos días más tarde, Jonás hizo un complicado tramado de cables que si se tocaban provocaban una explosión de una ráfaga de petardos, simulando un tiroteo. Mientras, David estaba jugando una partida con Julia Jason Andelius, la dueña de la casa después de que la familia de Emilie muriera por completa, también es la persona que alquiló la casa a la señora Göransson.

Al día siguiente, los tres amigos grabaron una especie de reportaje sobre las cartas para no tener que escuchar las cartas a todas horas y para sacar en claro sus argumentos. De repente apareció Natte en el jardín y piso los cables. Pensaba que le estaban disparando y se escondió en un arbusto. Jonás y sus amigos salieron para ver quién era y descubrieron al borracho. Le intentaron llevar a la casa pero él se negaba. Al final consiguieron llevarle para adentro, sin saber porque, la Selandria egyptica empezó a intranquilizarse. Ellos lo sabían por un medidor de inquietud que tenía la planta. Los jóvenes pensaron que era por Natte. Y tenían razón, porque más tarde descubrieron una pista.

Como no podían aguantar un secreto tan grande, los medios de comunicación se dieron cuenta de que habían descubierto que podía haber una estatua en Ringaryd. El periodista Hjärpe redactó la noticia y no tuvieron más opción que contárselo al pastor Lindroth. Lindroth, rápidamente se interesó por la investigación y prometió ayudar y no decírselo a nadie.

Lindroth era el pastor del pueblo, por lo que era de gran ayuda a la hora de acordarse de algún dato de relevancia, de alguna fecha, de algún nombre, o información que le cuenten otros pastores. Como el hombre quería todo lujo de detalles preguntó todo tipo de preguntas.

Al escuchar las cintas y la cinta de resumen, se dio cuenta de que en una carta ponía que el padre había enterrado a Emilie en el Monte de la Horca junto al supuesto cadáver de Andreas, que en realidad estaba vivo y más tarde también sería enterrado con Emilie y con el desconocido, y que había hecho una cosa distinta con la estatua. Todos pensaron que el padre de Andreas la había metido en una tumba. Bajaron a la cripta y comprobaron que una tumba pesaba más de lo normal.

Al momento, se emocionaron y comunicaron a todo el pueblo y sus alrededores que el día de las fiestas del pueblo se iba a realizar la apertura de la tumba en la que se suponía que se encontraba la estatua egipcia.

El día había llegado y todo el mundo estaba nervioso. En la plaza del pueblo estaban todas las personas de Ringaryd y muchísimas personas extranjeras o de otro pueblo. A este acontecimiento acudieron todos los periodistas de la zona. También fueron los directores de varios museos como el “Museo Nacional de Historia” el del museo de Estocolmo y otros con menos importancia.

Tras todo el alboroto, al abrirse la tumba, solo encontraron una roca, Jonás se llevó una gran decepción, él y Lindroth se fueron a sus casa y se pusieron a pensar en otra solución para el misterio que intentaban resolver.

Al día siguiente, como de costumbre, Julia llamó a David para que seguir con la partida de ajedrez. La mujer, nada más llamar, le dijo su movimiento a David y el niño se quedó pensando. Julia le dijo que pensara y que llamara otro día pero David no quiso hacerla esperar y movió. El movimiento de Julia era: comerle la torre y hacerle jaque. El movimiento de David era: caballo a f8, porque un escarabajo se había posado en esa casilla.

Al mismo tiempo, Jonás estaba escuchando las noticias y el periódico y se estresaba porque solo decía cosas malas de la apertura de la tumba, pero él pensaba que también había cosas buenas como la fiesta o el avance de que la estatua ya no podía estar allí, por lo que se disminuyen las posibilidades.

Los días siguientes, en la calle se veía cierto malestar. Annika y sus amigos se fueron con Lindroth al monte de la horca a rezar a Andreas ya Emilie. Antes de llegar, se encontraron con el pobre Natte borracho, Natte le hizo varias preguntas a Lindroth, pero el pastor no quiso contestar a casi ninguna, aunque eran unas preguntas increíbles delo misterio de la estatua y de porque investigaba. Más tarde, los cuatro investigadores cantaron y comieron un picnic.

Días después, David, soñó con una canción y un ritmo que ese día le iba a decir a Lindroth y a su padre para que la tocasen en la iglesia del pueblo. También como no tenían ningún avance, se pusieron a escuchar de nuevo una cinta. En esa misma cinta se escuchaba un susurro en el que entendían algo parecido “avispa” paro como eso no tenía sentido, continuaron escuchando y al final consiguieron entender “obispo”, y aunque eso tampoco tenía mucho sentido, lo aceptaron como más coherente.

En esa misma semana, un hombre misterioso entró en la casa cuando los tres niños estaban en la quinta Selanderschen. Ellos le vieron entrar, pero el hombre no les vio a ellos, por  lo que se puso a buscar entre los libros algo. Los niños querían saber de qué se trataba y por eso le dejaron buscar sin hacer acto de su presencia. Al cabo de un rato, la madre de Jonás y de Annika llamó al timbre pensando que estaban en casa, el hombre huyó por la ventana y la mujer entró. Ningún niño contestó a sus llamadas y se fue, inmediatamente, los niños se pusieron a buscar lo que buscaba el extraño. Mientras, Jonás se puso en la ventana mirando al hombre que se había quedado esperando a que la madre de los dos hermanos saliera. Tras una corta pero intensa búsqueda, Jonás dio la alarma a sus amigos y sin quererlo, ellos descubrieron una foto, Jonás la miró y con las prisas de colocar las cosas rápidamente, se lo dejó en la cómoda. El hombre entró y los niños se volvieron a esconderse, pero todos dieron cuenta de que se les  había olvidado la foto en la cómoda. El extraño la vio y se la llevó. Se fue y Jonás, Annika y David se descubrieron de su escondite. Se pelearon verbalmente y se entristecieron. Como deducían era una foto de la estatua. De repente a Jonás se le vino la imagen de la foto porque la había mirado antes, pero con la tristeza y la excitación se le había olvidado.

los escarabajos vuelan al atardecer

La foto era de la mitad de la estatua en la columna de la escalera. David se colocó en el lugar donde le dijo Jonás que se colocara para hacerse a la idea de la situación de la estatua, pero se dio cuenta de que no podía hacerlo porque la estatua había sido cortada a la mitad. Rápidamente, Jonás se preocupó, ya que la estatua estaba a la mitad. Pocos minutos después, Jonás pensó en una idea que podía funcionar. Rebuscó en la basura que encontró al llegar el primer día a la quinta Selanderschen y buscó haber si había trozos de madera, de serrín… Y como el preveía, encontró astillas de la madera.

Se emocionó tanto que siguió buscando pruebas. Volvió a coger el bote de pintura y se dio cuenta que la había quitado y pintado hace poco, el supuso que fue cuando vio al hombre hablando con la señora Göransson. Entonces cogió todo lo de la bolsa y se lo llevó a David y a Annika, que se habían ido a regar a la Selandria egyptica. Al llevarles todo a sus amigos, David cogió la madera y se la llevó a su padre, y Annika y Jonás les llevaron todo lo demás de la bolsa a su casa a tirarlo o a preguntar si lo habían comprado.

Al llegar a su casa, tiraron todo lo inservible, como las latas de comida. Pero al ver la botella de aguardiente pensaron en alguna persona que beba aguardiente. Como no se les ocurría nadie, le preguntaron a su madre y esta les dijo que la única persona que bebía aguardiente era Natte y que ese mismo día había comprado pintura también.

Los dos hermanos iban a llamar a David, pero este llamó para decirles una mala noticia. La madera era de otra madera que no coincidía con la que tenía que ser respecto a la época y a la zona de la que provenía la estatua. En ese momento se dieron cuenta de que era falsa, que Natte sabía cosas sobre la estatua y que el mismo la había quitado de la pared.

Como necesitaban ayuda en la búsqueda del compañero de Natte, ya que él no lo había hecho solo, le preguntaron al periodista Hjärpe. Los niños también le pidieron unas fotos de la estatua y de la casa cuando aún estaba la estatua.

Inmediatamente Hjärpe les envió unas cuantas fotos de la casa. Los niños las miraron y luego fueron con Lindroth para enseñárselas, al pastor le encantaron las fotos y se puso increíblemente eufórico.

Ese mismo día, más echada la tarde, Julia Jason Andelius llamó a David para hacer un movimiento. Movió la reina de tal manera que hizo jaque, David lo vio claro y movió el arfil para comer a la reina. Julia le dijo que se rendía porque David la había ganado, pero no era verdad. David miró a sus amigos y Jonás se le acercó y agarró el arfil. Jonás no entendía de ajedrez pero preguntó algo crucial. Se interesó por la forma de la ficha, pregunto si los arfiles eran en realidad obispos y David se le quedó mirando. Observó la ficha y dijo, “el obispo en el lugar de la reina la cinta decía obispo”.

Rápidamente fueron a la iglesia a por Lindroth, se colocaron en una baldosa en la que ponía algo de obispo y bajaron a la cripta. Lindroth les abrió la tumba que señalaban y encontraron un escarabajo pelotero de oro. Entonces David salió corriendo a por las fotos y se dio cuenta de que el escarabajo estaba incrustado en la madera, por lo que se tuvo que caer al sacarla de la tumba. Inmediatamente llamaron al museo de Estocolmo y les preguntaron si la estatua tenía un escarabajo o una forma de este, David lo hizo por una intuición y una foto en la que ponía éxito al revés, y eso era de un museo. En el museo dijeron que había una forma y David les dijo que tenían la estatua sueca que se habían pasado todo el verano buscando y que en Ringaryd tenían el escarabajo.

Al cabo de un tiempo David llamó a Julia para terminar la partida porque él no quería que Julia se rindiera, él quería jugar contra ella sin interrupciones. Como no se sabía su número lo buscó en la guía telefónica y llamó, pero no contesto Julia. Contesto un familiar que le dijo que había muerto el 27 de junio de este verano, el día en el que los tres muchachos llegaron a la quinta Selanderschen.

 

Yo le doy un 10 al libro, y recomiendo que todo el mundo le lea.

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