Ha llegado a nuestros oídos la inquietante noticia de que un grupo de jóvenes intrépidos de 3º de ESO del IES Valle de Piélagos ha partido con rumbo a la famosa Isla del Tesoro, con el propósito de realizar tertulias literarias a la luz de una hoguera. Preguntados acerca de su destino literario se hacen los desentendidos y se niegan a desvelar las coordenadas de la isla. Hemos podido saber que han sido ellos mismos, mediante un ritual llamado votación democrática, quienes han elegido esta excursión literaria. También ha trascendido el hecho de que son acompañados —no sabemos si en modo polizón— por dos profesores del siempre díscolo en cuestión de viajes literarios Departamento de Lengua.

Guiados por un tal Robert Louis Stevenson, este grupo de estudiantes cántabros pretende llegar al fondo del asunto: el mismísimo tesoro. Para ello bregan casi diariamente con páginas del papel que, cual velas extendidas, los lleva de una forma vertiginosa hacia un precipicio del que nos sabemos si serán capaces de regresar: la literatura de aventuras.

Bien es sabido que algunos grumetes bregan más que otros, pero están todos subidos en el barco. Sabemos que se reúnen periódicamente y comentan con fruición todo lo que rodea a la isla, es decir, el mar, e incluso lo que la hace latir: el tesoro que conserva enterrado en ese preciso lugar, donde está la equis. Dicen las malas lenguas que algunos avanzan más de lo que recomiendan los profesores y otros continúan comentado sus aventuras cuando la tertulia ya ha concluido.

Cuenta alguno de los infiltrados que de este viaje regresarán antes de Navidad —¿quién sabe?—, aunque no queda descartada la posibilidad de que emprendan alguna otra aventura a vete a saber tú qué lugares del presente, del pasado o del futuro.

El caso es que el viaje acaba de empezar y ya hay varios muertos encima de la mesa y un mapa que —he ahí el misterio— sin ayuda de Google ni bluetooth que se le conozca ha de llevarlos hasta esa playa perdida donde algunos sustos los esperan.

Nosotros también vamos.

 

Anuncios